Esna, una ciudad histórica que no puede ser pasada por alto

Qué visitar en Esna

Egipto es un destino que gran cantidad de turistas quieren visitar debido a sus riquezas históricas. Sin embargo, dentro de Egipto, es muy recomendable tomarse un tiempo considerable en recorrer la ciudad de Esna, localizada a 55 km al sur de Luxor, en la ribera del Niño. Anteriormente era conocida como la capital del nomo II del Alto Egipto, aunque después recibió otros nombres como Hieracómpolis y Eileithyaspolis.

Qué visitar en Esna

Esta es más conocida por tener en sus límites al Templo de Jnum, el cual se dedicó a la triada de Esna, conformada por Jnum, Anukey y Seshat, su hija. En los límites de Esna se encuentra la esclusa del río Nilo, situada junto a la ciudad y que constituye un paso obligatorio para atravesar y llegar a determinados lugares del territorio. Este paso es obligatorio debido al desnivel de unos diez metros que tiene.

Sin embargo, sigue siendo un lugar digno de recorrer, especialmente para aquellos cruceros que navegan por el río a su altura. Otro lugar de interés es el llamado Templo de Jnum, en Esna, un santuario dedicado al culto de Jnum, un dios creador de la mitología egipcia, que era considerado como el creador del huevo primordial de donde surgió la luz solar al inicio de los tiempos.

Este santuario comenzó a construirse durante el transcurso del reinado de Thutmose III y Amenhotep II, de la dinastía XVIII. Después, en la épica saíta, se edificó el templo dedicado a la triada de Esna. De este templo lo único que se ha logrado conservar ha sido la hipóstila, y su decoración incluye a 24 columnas con más de trece metros de altura, y con la inclusión de capiteles compuestos de una gran apariencia que se encargan de soportar las grandes losas del techo.

Gran parte de la decoración recae en los bajorrelieves reflejados en escenas entre los dioses y el faraón, y también textos con himnos a Jnum, calendarios de fiestas y escenas astronómicas, que convierten a Esna en un lugar de mucho interés para los turistas. Es necesario recalcar que la sala hipóstila fue excavada por Auguste Mariette, y el estado de conservación de sus relieves es de una calidad asombrosa, lo cual es muy destacado teniendo en cuenta todo el tiempo que ha transcurrido desde su edificación. Esto también la convierten en una de las características más maravillosas de los tesoros antiguos que nos ofrece Egipto en casi cada uno de sus rincones.

Se ha creído, y se sigue creyendo en la actualidad, que la planta del templo guardaba muchas similitudes con los templos de Dendera o Apollonopolis Magna (Edfu), aunque una parte de importancia de la misma estaba bajo edificios de la ciudad moderna. Su templo contiene gran cantidad de elementos que deben conocerse sobre las creencias de los antiguos egipcios. La sala hipóstila de esta edificación del templo tiene una estatua con la figura de la estatua de la diosa Menheyet.

Esta es una representación de esta diosa con la cabeza de león a la que se le considera el consorte de Jnum en algunos textos de Esna. En este lugar precisamente se encontraron algunos ladrillos pertenecientes a un templo cristiano ubicado en esta ciudad. Este templo también comparte características con el templo de Edfú, dedicado a Horus, el iniciador de la civilización egipcia. Estas características eran su diseño regular y simétrico que se transgredía por una cámara en la parte sur de su entrada, además de que también servía como vestidos para que los sacerdotes y sacerdotisas egipcios le pudieran dar algún uso.

La misión principal a la hora de visitar la ciudad de Esna es, sin duda, recorrer sus restos arqueológicos para maravillarse con sus detalles y significado. Se pueden observar los restos del templo greco-romano de Jnum y la Necrópolis del Imperio Medio, lo cual es de lo más interesante para los turistas. Las visitas a Esna se enfocan precisamente en resaltar sus restos arqueológicos, lo que hace que recorrer esta ciudad se convierta en un viaje al pasado donde se podrán encontrar con una historia similar a la que existen en casi todos los templos egipcios.

Esna es una fuente de estados de conservación, de estructuras con unas dimensiones colosales, y también la búsqueda de la conexión divina que existe entre el hombre y los dioses. El clima de esta ciudad generalmente es desértico, por lo que el tiempo se distingue de modo extremadamente árido, y ahí las altas temperaturas predominan en casi todas las estaciones del año, sobre todo en verano, y pueden llegar a alcanzar los 43ºC.

Los pronósticos de lluvias suelen ser bastante bajo, y un sol radiante que es perfecto para tomar unas buenas vacaciones al sol. La temperatura durante el día es bastante calurosa, sobre todo por la noche, pero esta también disminuye cada vez más hasta cambiar nuevamente a una más tibia en las primeras horas de la mañana. A pesar de ello, Esna es una ciudad que merece la pena visitar gracias a toda su riqueza tanto cultural como histórica.